¿Por qué mis óvulos no fecundan tras un ICSI?
En una fecundación natural o en un ICSI convencional, el espermatozoide es el encargado de enviar una señal química al óvulo para que este se active. Esta señal provoca una serie de oscilaciones de calcio dentro del óvulo que funcionan como un «interruptor» biológico. Sin este aumento de calcio, el óvulo no se activa, no se divide y, por tanto, no hay embrión.
En algunos casos, ya sea por factores del espermatozoide (falta de ciertas proteínas) o por la propia naturaleza del óvulo, ese interruptor no se enciende de forma espontánea. Es lo que en medicina reproductiva llamamos fallo de activación. Gracias a la activación ovocitaria asistida (Iono de calcio), podemos intervenir en ese preciso momento para generar la señal necesaria.



